Cuando hablamos de vidrio templado plano, nos referimos a un tipo de cristal común, sin importar su grosor, que ha sido sometido a un proceso de tratamiento térmico para aumentar su resistencia y durabilidad. Este proceso consiste en calentar el vidrio a altas temperaturas y enfriarlo rápidamente, lo que genera tensiones internas en su superficie y lo hace mucho más resistente y seguro. Además, en caso de rotura, el vidrio se fragmenta en pequeños trozos inofensivos, reduciendo el riesgo de lesiones.




El vidrio templado es especialmente adecuado para aplicaciones donde las piezas llevan taladros y están sujetas mediante tornillos o soportes, ya que su estructura y comportamiento bajo estrés le permiten soportar cargas mayores y resistir mejor las tensiones cercanas a los orificios. En comparación con el vidrio no templado, el vidrio templado tiene una resistencia mecánica mucho mayor, lo que reduce significativamente el riesgo de rotura en esas áreas.

En nuestra sección especializada en vidrio plano templado, fabricamos vidrio templado de dimensiones pequeñas, con tamaños que alcanzan hasta 1300 mm x 600 mm ideales para aplicaciones que requieren precisión y seguridad. Además, contamos con una variedad de grosores que van desde 3 mm hasta 20 mm permitiéndonos adaptarnos a diferentes requerimientos estructurales y estéticos.
Además, destacamos que también personalizamos el vidrio mediante técnicas de serigrafía con pantalla, lo que nos permite aplicar logotipos o patrones en diferentes colores y estilos. De esta manera, logramos acabados atractivos, prácticos y duraderos, adaptados a cada proyecto.

Asimismo, disponemos de la capacidad de templar en vidrio plano, vidrios de capa bajos emisivos, una opción realmente eficiente para quienes buscan reducir el consumo energético en sus muebles. Estos vidrios ayudan a mejorar la eficiencia térmica contribuyendo a un ahorro significativo en costos de energía y promoviendo un entorno sostenible.

El proceso de templar un vidrio plano empieza con la selección de vidrio que puede ser de diferentes espesores y dimensiones según las necesidades del cliente. Este vidrio, debe cumplir con estrictas normas de calidad para asegurar un producto final óptimo.

En esta etapa, si el cliente ha solicitado personalización, se realiza la serigrafía u otros acabados decorativos. La serigrafía se aplica mediante pantallas especiales que permiten crear diseños, logotipos o patrones en diferentes colores y estilos, garantizando durabilidad y resistencia a los agentes externos.
A continuación, se limpia minuciosamente para eliminar cualquier impureza que pueda afectar el acabado final y seguidamente se le aplicará el proceso de templado que consiste en calentar el vidrio a una temperatura muy elevada hasta alcanzar un estado de fusión superficial. Este proceso se realiza en hornos especializados que aseguran una distribución uniforme del calor. Una vez alcanzada la temperatura adecuada, el vidrio se somete a un enfriamiento rápido y controlado mediante chorros de aire a alta presión, este enfriamiento rápido crea tensiones internas en el vidrio, que incrementan su resistencia mecánica hasta en cinco veces más que el vidrio convencional. Además, el proceso mejora su resistencia térmica, permitiendo que el vidrio soporte cambios bruscos de temperatura sin romperse.

Tras el enfriamiento, cada pieza de vidrio templado pasa por una rigurosa inspección visual y dimensional. Se verifican aspectos como la uniformidad del templado, la ausencia de grietas, imperfecciones del serigrafiado y se aseguran de que las dimensiones sean precisas. Asimismo, llevamos a cabo un proceso de rotura con el fin de verificar que la fragmentación de la pieza sea adecuada y cumpla con los estándares establecidos. Una vez confirmada, procedemos a digitalizarla y queda almacenada en su carpeta correspondiente. Solo los vidrios que cumplen con los estándares de calidad son seleccionados para su embalaje entrega.

El vidrio plano templado de dimensiones pequeñas es una solución versátil y segura, ideal para una amplia gama de proyectos. Gracias a su resistencia y fiabilidad, este tipo de vidrio se adapta perfectamente a diversas necesidades de diseño y funcionalidad. Es especialmente adecuado para visores de maquinaria, ya que permite la visualización de componentes internos, así como para pantallas digitales y displays que exhiben información, datos o imágenes en puntos de venta y otras instalaciones, garantizando resistencia a golpes y condiciones adversas.
Además, ofrecemos la opción de suministrar vidrio plano templado bajo emisivo, el cual contribuye a la sostenibilidad al reducir el consumo energético en sus aplicaciones. Esta característica lo convierte en una elección inteligente tanto para el rendimiento como para el cuidado del medio ambiente.






Si necesitas crear diseños estéticamente atractivos, personalizados y seguros, el vidrio plano templado es la opción ideal para ti.
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